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Deporte y recreación para la salud, el bienestar y el desarrollo económico

Costa Rica requiere aumentar significativamente la inversión pública en programas deportivos y recreativos dirigidos a las grandes mayorías de la población. En el ámbito local, existen inmensas desigualdades en el desarrollo de infraestructura y programas deportivos. Muchas de las comunidades con más altos índices de vulnerabilidad social ni siquiera cuentan con canchas, gimnasios y espacios públicos adecuados para que la juventud pueda recrearse o bien, los espacios que existen están abandonados, cercados y carecen de mantenimiento. En muchos cantones donde proliferan las cantinas, las escuelas y los parques públicos se caen a pedazos.

A pesar de que el deporte es una herramienta importante para la cohesión social y la prevención de la delincuencia y el consumo de drogas, las políticas sociales y de seguridad no se articulan eficazmente con alternativas para promover la práctica del deporte.

Al mismo tiempo, Costa Rica presenta una alta incidencia de enfermedades como la diabetes y los padecimientos cardiovasculares. Estas enfermedades están asociadas a factores de riesgo como la obesidad y el sedentarismo (más del 50% de la población presenta altos niveles de vida sedentaria), que podrían prevenirse con políticas dirigidas a multiplicar las opciones de recreación al aire libre y realización de alguna actividad física. En el caso del deporte de alto rendimiento, Costa Rica ha producido resultados deportivos importantes, pero esporádicos.

En los últimos años, son muy pocas las personas deportistas que ven sus esfuerzos recompensados en una medalla olímpica, porque tampoco se promueven incentivos adecuados para que las y los deportistas (que no pertenecen al fútbol masculino) se puedan desenvolver como profesionales en sus disciplinas.

No existe una estrategia clara ni se destinan recursos suficientes a las delegaciones deportivas nacionales, para permitir que las personas con talento puedan alcanzar su máximo potencial.

Esto provoca que ese talento termine desperdiciado, pues una vez que esas personas deportistas llegan a la edad adulta, la gran mayoría opta por dejar el deporte para obtener un trabajo que les brinde seguridad económica.

Por otra parte, nuestro país presenta características geográficas únicas para desarrollar una gran variedad de prácticas deportivas, al ubicarse en el centro del continente americano y tener la facilidad de trasladarse desde la alta montaña, hasta las costas oceánicas, en cuestión de pocas horas. La atracción de eventos deportivos internacionales conlleva una gran cantidad externalidades positivas; no solo fomenta el turismo internacional y nacional, sino que además promueve el desarrollo regional y diversifica la economía, como lo han mostrado experiencias de gran calibre como el mundial de fútbol femenino en el Valle Central, la carrera Ironman en Guanacaste o los dos mundiales de surf llevados a cabo en Jacó. Sin embargo, el Estado costarricense no ha desplegado una política pública articulada para aprovechar este potencial y promover un mayor desarrollo del turismo deportivo, tanto a nivel recreativo, como en el deporte competitivo y de alto rendimiento. Las instituciones públicas encargadas de promover el desarrollo del deporte en los distintos niveles carecen de una rectoría clara y presentan una débil capacidad de gestión.

El “Ministerio del Deporte”, Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER), los comités cantonales y las federaciones deportivas realizan esfuerzos por cuenta propia para desarrollar el deporte, pero de forma descoordinada, sin una estrategia nacional que englobe y oriente esos esfuerzos en el largo plazo. En ocasiones se dan casos de duplicidad de funciones, mientras que otras buenas iniciativas se quedan en el papel, debido a la falta de recursos para llevarlas a cabo.

El Frente Amplio promoverá la recreación y el deporte como un derecho humano. Desde nuestro gobierno impulsaremos acciones conjuntas encaminadas al desarrollo de proyectos deportivos, culturales y recreativos.

Para atender las distintas problemáticas expuestas, proponemos:

1. Fortalecimiento de la institucionalidad para la promoción del deporte y la recreación
  • Impulsar la reforma constitucional para introducir el deporte y la recreación, como derechos fundamentales garantizados en la Constitución Política (expediente 21.630).
  • Consolidar la creación del Ministerio del Deporte y la Recreación como órgano rector del sector, sin crear burocracia innecesaria ni duplicar las funciones del ICODER, que funcionará como el brazo ejecutor de las políticas definidas por dicho ministerio.
  • Promover el trabajo articulado entre los actores del deporte en Costa Rica con miras a implementar la Política Nacional del Deporte, la Recreación y la Actividad Física
  • (PONADRAF) 2021-2030. El Ministerio del Deporte y el ICODER, coordinarán acciones con los Ministerios de Educación y Salud, las universidades públicas, los Comités Cantonales de Deporte (CCD), las federaciones deportivas nacionales y el Comité Olímpico Nacional (CON) para hacer cumplir sus principios rectores de Derechos Humanos, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Gestión para Resultados en el Desarrollo, Innovación Social, la ética y valores.
  • Promover la participación democrática de las y los deportistas nacionales en la toma de decisiones. Se presentará un proyecto de ley para reformar la Ley del ICODER, y cambiar la conformación del Consejo Nacional de Deporte, incorporando representación de las y los deportistas, debidamente federados.
2. Acceso universal al deporte y a la recreación para mejorar la salud y la calidad de vida de la población
  • Promover la aprobación definitiva de la propuesta de creación del Ministerio del Deporte y la Recreación, con la debida dotación de recursos para implementar políticas y programas que permitan extender la práctica del deporte y la recreación entre la población de todo el país, teniendo como prioridad las zonas rurales y urbano-marginales de nuestro país donde existan mayores déficits de infraestructura y gestión.
  • Fortalecer la descentralización del deporte a través de los Comités Cantonales de Deportes. Al menos una tercera de parte de los recursos recaudados mediante el aumento del impuesto a los licores propuesto en el punto anterior, se destinará a la construcción, desarrollo y mantenimiento de infraestructura deportiva y recreativa (incluyendo escuelas y colegios públicos), así como para la organización y promoción de actividades deportivas y programas recreativos dirigidos la población del cantón, especialmente a la juventud en condiciones de pobreza y riesgo social
  • Impulsar y apoyar hasta su aprobación final el proyecto de ley presentado por el Frente Amplio para garantizar que un porcentaje significativo de los recursos que perciben las municipalidades por concepto de patentes de licores sea destinado a la construcción de infraestructura deportiva y a financiar programas de promoción del deporte, el arte y la cultura dirigidos a la juventud del respectivo cantón (expediente 17.754).
  • Mejorar de la calidad de vida de las poblaciones urbanas, mediante la recuperación de espacios públicos, en igualdad de condiciones para hombres y mujeres y rompiendo los estereotipos deportivos de género, y la promoción de actividades que incentiven el deporte, la recreación, la reforestación y la educación ambiental. El ICODER coordinará con la CCSS y el Ministerio de Salud la inversión eficiente de los recursos asignados para estos fines por la Ley para el Control del Tabaco (9028).
  • Proteger el derecho de la población al acceso universal, a través de la radio y la televisión abiertas, a los eventos deportivos y culturales de interés general, como los partidos de las selecciones nacionales. Se presentará un proyecto de ley para garantizar que estos eventos no podrán sustraerse de la radiodifusión abierta mediante el otorgamiento de derechos de transmisión exclusiva o cualquier otra medida que perjudique el derecho de la población a seguir dichos eventos en directo y de manera gratuita, en todo el territorio nacional. Apoyar la gestión un estudio de factibilidad técnica, legal y económica de un ecosistema de medios para el deporte nacional
  • Fortalecer el programa de bonos comunales, ampliando su financiación y mejorando los criterios para la selección de los proyectos, así como los mecanismos de seguimiento y la coordinación entre las distintas instituciones involucradas con una perspectiva interdisciplinaria, en aras de dinamizar la construcción de infraestructura recreativa en las comunidades, con prioridad en las zonas rurales o urbano-marginales.
  • Promover a Costa Rica a nivel internacional como referente en materia de la gestión del deporte LGBTIQ para atraer futuros eventos internacionales de esta categoría. Se proveerán garantías legales para evitar discriminación institucional y personal por motivos de orientación sexual e identidad género.
  • Impulsar medidas afirmativas para las mujeres deportistas en forma equitativa con los deportistas hombres, así como promover el cierre de la brecha salarial de género entre deportistas profesionales.

3. Apoyo al deporte de alto rendimiento
  • Aumentar de forma considerable los recursos destinados a apoyar el trabajo de las federaciones y asociaciones deportivas de representación nacional (especialmente aquellas que no cuentan con patrocinios) para financiar la adquisición de implementos deportivos, la capacitación técnica a dirigentes, entrenadores, árbitros, atletas y padres de familia, las ayudas económicas a deportistas, los programas de nutrición deportiva y clínica deportiva, así como el desarrollo de nuevos talentos olímpicos, entre otras actividades dirigidas al mejoramiento del deporte nacional. Se fortalecerá el funcionamiento actual de la clínica deportiva del ICODER en el Estadio Nacional y otros puntos estratégicos para garantizar la atención adecuada de las y los deportistas de alto rendimiento.
  • Relanzar los Juegos Deportivos Nacionales. Se realizará una revisión profunda del modelo vigente, mediante la conformación de una mesa interdisciplinaria, con participación de todos los sectores involucrados, procurando consolidar un sistema que garantice mayor competitividad, más continuidad en los procesos deportivos de las y los atletas y la reducción de las enormes desigualdades que existen entre los distintos Comités Cantonales de Deportes y Recreación del país. Se buscará aumentar la cantidad de personas que participen en los procesos de Juegos Deportivos Nacionales aumentando las edades de participación para incluir a la población adulta y adulta mayor.
  • Desarrollar desde el Ministerio del Deporte y el ICODER, una política de “Nodos regionales de infraestructura deportiva”, promoviendo el desarrollo de obras de infraestructura para el deporte en todas las regiones del país, según las potencialidades deportivas de cada región e impulsando un modelo de gestión con participación comunitaria que favorezca la administración sostenible de las nuevas instalaciones. En la ejecución de estos proyectos se dará prioridad a las zonas rurales y urbano-marginales.
  • Establecer una política para la captación, estímulo y sostenimiento de personas talentosas en cualquiera de las diferentes manifestaciones deportivas y proveer las condiciones para la formación integral de las y los deportistas que representarán al país, desde Juegos Nacionales hasta los Juegos Olímpicos. El ICODER impulsará programas para lograr el desarrollo integral de las y los atletas, incluyendo el acceso a derechos básicos como salud, educación, trabajo y seguridad social. Apoyar la gestión de un estudio de factibilidad técnica, legal y financiera para establecer un Centro de Formación en el ámbito deportivo.
  • Propiciar el ingreso de las y los deportistas a la educación superior. El ICODER promoverá la suscripción de convenios con las universidades públicas y privadas para crear nuevos programas de becas para facilitar a las y los deportistas el estudio de carreras universitarias.
4. Promoción del turismo deportivo como alternativa de desarrollo
  • Fomentar el turismo deportivo en el país, como herramienta para dinamizar la economía, generar fuentes de trabajo y oportunidades de desarrollo para las comunidades locales. Para estos efectos, el Ministerio del Deporte, el ICODER y el ICT deberán coordinar acciones para incluir dentro de sus planes de desarrollo una estrategia de diplomacia deportiva para promocionar a Costa Rica como sede de eventos deportivos anuales (torneos abiertos, eventos clase A, etc.), así como eventos especiales: mundiales, panamericanos, ciclo olímpico, entre otros. Se promoverá un incremento significativo de los eventos deportivos internacionales que se realizan en nuestro país cada año.
  • Promover el desarrollo de infraestructura que permita que los eventos deportivos de interés turístico se lleven a cabo en las distintas regiones del país.
  • Fomentar el crecimiento de industrias deportivas nacionales, mediante la creación de incentivos institucionales para la innovación en deporte (empresas, universidades, alianzas público-privadas) y la eliminación de trámites burocráticos y requisitos innecesarios que desestimulan la inversión en el deporte y el turismo deportivo.